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La Novena Revelación James Redfield
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Comienza el misterio
En La Novena Revelación, el protagonista tiene un encuentro inesperado con una vieja amiga justo en el momento de su vida en que se siente desencantado y piensa en cambiar de rumbo. Charlene, recién llegada de un viaje a Perú, donde se descubrió un antiguo Manuscrito, es capaz de arrojar cierta luz sobre la causa de su inquietud.
Nuestro personaje, que no tiene nombre, se enfrenta con la Primera Revelación: tomar conciencia de las coincidencias que se producen en su vida. Pese a su escepticismo en cuanto a la idea de un Manuscrito que explique el secreto de la existencia humana, se siente intrigado por el misterio.
Esa noche, al regresar a su casa, tiene un sueño
referido a la naturaleza de las coincidencias y a que siempre implican la
aparición de una persona con información. Entusiasmado por su creciente
interés, hace una reserva para viajar a Perú.
LA PRIMERA REVELACIÓN
Despacito, sin ningún estrépito, está produciéndose una transformación global. Tal como lo describen las antiguas enseñanzas del Manuscrito hallado en las ruinas Celestine, el primer signo de que estamos despertando a esta profunda llamada interior es un marcado sentido de inquietud. Esta inquietud puede describirse como insatisfacción (aun después de alcanzar metas), un malestar vago o la sensación de que falta algo. Cada tanto, un hecho fortuito nos sorprende y nos intriga. Es como si algún objetivo superior fuera revelado y, por un momento, nos sentimos conectados con un misterio que no obstante nos resulta imposible capturar. La combinación de la búsqueda interior («Tiene que haber algo más en la vida») con alguna sacudida cósmica ocasional ("¡Uauh! Qué extraña coincidencia. Me pregunto qué significa") constituye un proceso cargado de fuerza. Misteriosas y excitantes, las coincidencias tienen como objetivo hacernos avanzar en nuestro destino. Nos hacen sentir más vivos, como si estuviera en marcha un plan más grande.
Cuantos más seamos (masa crítica) los que tomemos conciencia de este movimiento misterioso del universo en nuestras vidas individuales, más rápido descubriremos la naturaleza de la existencia humana. Si abrimos nuestras mentes y nuestros corazones, seremos parte de la evolución de una nueva espiritualidad.
¿Qué significa coincidencia?
La Primera Revelación tiende a atraer nuestra atención y a desatar nuestra imaginación porque apela a lo que nuestra realidad mística siempre enseñó, que hay una Llave Dorada, una magia extraña, un sueño significativo o una clave inesperada que aparece para guiarnos sin esfuerzo hacia el tesoro o la oportunidad que buscamos. El psicólogo suizo Carl Jung lo denominó el arquetipo del «efecto mágico» y afirmó que es un rasgo universal en los seres humanos. Reconocer el importante papel que desempeña la coincidencia en la movilización de nuestras vidas nos retrotrae a los instintos del cazador alerta y equilibrado que reza ante la aparición de la presa, y el estado receptivo profundamente armonizado de un poderoso chamán o una curandera. Las coincidencias son la materia prima de historias junto a la luz del fuego, de recuerdos divertidos de casamientos y relatos de éxito desmesurado y sublime ironía. Las historias de vida están salpicadas por los misteriosos subproductos de encuentros casuales, de trenes perdidos, libros abiertos en un pasaje significativo, de puertas entreabiertas, conversaciones oídas al pasar, un cruce de miradas en un cuarto atestado. La Primera Revelación nos hace empezar por el principio, en el punto mismo de convergencia en que el misterio de la vida se despliega ante nuestros ojos, fuera de nuestras expectativas lógicas y nuestra experiencia. Tomar conciencia de la realidad de las coincidencias y de sus mensajes y significado constituye el primer paso para evolucionar en forma consciente y con mayor rapidez.
¿Cuándo fue la última vez que experimentó algo fuera de lo común? Quizás, esta mañana estaba pensando en una persona y justamente recibió un llamado telefónico de ella. ¿Cuántas veces dijo: «Justamente estaba pensando en vos». ¿Le envió esa persona algún mensaje significativo? ¿Analizó el por qué pudo haberse producido esa coincidencia? ¿Qué fue lo que ocurrió después? Tendemos a dar por sentados muchos de los sucesos casuales comunes y sutiles y a menudo se trata sólo de los hechos realmente sorprendentes que nos hacen mover la cabeza con asombro.
Tal como lo predecía el Manuscrito, la idea de considerar que las coincidencias tienen un interés más que superficial empezó a surgir cuando la psicología reveló la existencia del inconsciente. Más o menos en la misma época en que Einstein descubría que el espacio y el tiempo son relativos a un punto de referencia y no conceptos absolutos. Otro gran pionero, el psicólogo suizo Carl Jung, estudiaba en profundidad la idea de las «coincidencias significativas» y su trabajo impulsó investigaciones considerables en las últimas tres décadas. Este fenómeno, al que denominó sincronicidad, constituía para él un principio conector tan natural como el de causa y efecto.
No obstante, con la sincronicidad, no podemos ver el vínculo causal de manera inmediata. De todas maneras, la coincidencia resulta una forma primaria de evolución del universo y muchos de nosotros hemos sentido este efecto en nuestras vidas. Reconocer la importancia de la coincidencia constituye el trabajo preparatorio para las restantes Revelaciones, a través del cual descubrimos que el universo responde a nuestra conciencia y nuestras expectativas, creando las oportunidades casuales para avanzar. Con la conciencia de la coincidencia, nos armonizamos con el misterio del principio implícito de orden en el universo.
Como decía Jung: «La sincronicidad indica que existe una interconexión o unidad de hechos no relacionados causalmente» y postula así un aspecto unitario del ser. Los individuos se preguntan a veces si una coincidencia es un hecho fortuito que sirve para despertarlos o si es una respuesta a una pregunta inconsciente. Hasta captar la Primera Revelación en toda su dimensión, una coincidencia parece ser un desvío divertido o interesante de «la vida real».
Una vez que entendemos que la evolución a menudo avanza a saltos de hechos transcausales, la Primera Revelación nos permite buscar con más empeño la respuesta o el significado ocultos. Para cuando aprendemos a mantener nuestros interrogantes actuales en el primer plano de la conciencia, y a hacer las preguntas correctas, ya sabemos que una coincidencia es una respuesta al movimiento arquetípico hacia el crecimiento en lo profundo de la psiquis.
Naturalmente, la belleza de la sincronicidad radica en que es un don del flujo universal de la energía. No necesitamos una explicación racional para que nos mueva. No obstante, una vez que hemos sentido la conexión podríamos querer jugar un poquito más con ella para ver qué está tratando de promover.
Cómo usar la Primera Revelación y aumentar sus beneficios
Tome conciencia de que su vida tiene un propósito y los hechos ocurren por alguna razón. Inicie el proceso de encontrar un sentido detrás de cada hecho de la vida.
Reconozca la energía inquieta como un signo de necesidad de cambio y conciencia más profunda. Escuche a su cuerpo. Tome conciencia de que aquello a lo cual dedique su atención se expandirá. Preste atención cuando sienta la señal de hablar con alguien capaz de ayudarlo con sus interrogantes actuales. ¿Adonde se dirige su atención?¿Qué notó hoy?
Confíe en su proceso. Viva dejándose guiar, no con una serie forzada de objetivos. Sepa que usted está cumpliendo el destino de su vida. Empiece un diario personal para registrar hechos sincrónicos. Escribir en un diario le servirá para poner en claro sus pensamientos.
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