Senda Divina

De Ahimsa a la Muerte


Sri Swami Sivananda

http://www.sivananda.org - http://sivanandaonline.org

 


¿Cómo se edifica el destino?

El pensamiento es Karma. Pensar es el verdadero Karma. El pensamiento modela tu carácter. El pensamiento se materializa y se convierte en acción. Si dejas que tu mente cultive pensamientos buenos y elevados, desarrollarás un carácter noble y harás naturalmente acciones buenas y loables. Si abrigas pensamientos negativos, desarrollarás un carácter bajo. Ésta es la ley inmutable de la naturaleza. Por tanto, tú puedes conformar deliberadamente tu carácter cultivando pensamientos sublimes.

 

Siembras una acción y cosechas un hábito.

Siembras un hábito y cosechas un carácter.

Siembras un carácter y cosechas un destino.

 

Por eso, el destino es tu propia creación. Tú lo has construido. Pero puedes deshacerlo cultivando pensamientos nobles y realizando acciones virtuosas y cambiando tu forma de pensar.

 

Las impresiones de las acciones pequeñas y grandes se unen y forman tendencias. Las tendencias se desarrollan formando el carácter. El carácter produce la voluntad. Si un hombre tiene un carácter fuerte, tiene una voluntad fuerte. El Karma produce el carácter y éste produce, a su vez, la voluntad. Las personas de una gran voluntad han desarrollado ésta por medio del Karma realizado a lo largo de incontables nacimientos. No puede un hombre, en una sola vida, desarrollar una voluntad poderosa, sino que ha de realizar una serie de acciones virtuosas a lo largo de varios nacimientos.

 

Las fuerzas de es acciones se agrupan y, en un nacimiento determinado, surge un gigante como Buda, Jesús y Sankara. Ninguna acción se realiza en vano. Nada se pierde. Se necesita un esfuerzo paciente e infatigable. Tendrás que observar cada pensamiento, palabra y acción.

 

La voluntad del hombre es siempre libre. Pero por medio del egoísmo se ha vuelto impura. Sin embargo, deshaciéndose de los deseos bajos, elevándose sobre los gustos y aversiones, la voluntad puede purificarse, fortalecerse y convertirse en una fuerza dinámica.

 

 

El Hombre es dueño de su destino

Tú no eres una creación del entorno o de las circunstancias, sino que eres el dueño de tu propio destino. Eres el arquitecto de tu propia fortuna. Eres el responsable de tu sufrimiento presente. Eres responsable de tu estado actual. Si eres infeliz, es por tu propia culpa. Si eres miserable, es también por culpa tuya. Toda acción produce su fruto, tarde o temprano. Una acción virtuosa produce placer. Una acción negativa causa dolor.

 

Tu caridad en vidas pasadas te ha proporcionado riquezas en tu vida presente. Tu servicio a la humanidad en vidas pasadas te convierte en un líder famoso en la presente. Los pensamientos poderosos de tus vidas pasadas se convierten en tus capacidades en tu vida actual. Los actos virtuosos de tus vidas pasadas te proporcionan un buen entorno en tu vida actual. Tus experiencias en vidas pasadas forman la consciencia de esta vida. Las acciones desinteresadas de tus vidas pasadas te proporcionan discernimiento, desapasionamiento y aspiración en esta vida presente por medio de la gracia del Señor.

 

Si oprimes a una persona, sufrirás opresión en otra vida y cosecharás el fruto de la semilla que sembraste en esta vida. Si hieres el ojo de un hombre, te herirán el tuyo en otra vida. Si rompes la pierna de un hombre, romperán tu pierna en otra vida. Si alimentas al pobre, tendrás abundancia de alimentos en otra vida. Si construyes asilos, poseerás muchas cosas en otra vida. La acción y la reacción son iguales pero opuestas. No existe poder en este mundo que pueda impedir que las acciones den su fruto. Tal es la Ley del Karma. Tal es la ley del nacimiento y la muerte. Tal es el círculo que has de atravesar en tu camino.

 

 

Tres tipos de acción

Las acciones son de tres tipos: buenas, malas y mixtas. Los Karmas buenos te convierten, en el cielo, en un dios o un ángel. Los Karmas malos te conducen a nacimientos inferiores. Las acciones mixtas te proporcionan un nuevo nacimiento humano. Si robas a un hombre para alimentar al pobre, ésa es una acción mixta. Si ganas dinero por medios ilegales y construyes un templo o un hospital, ésa es una acción mixta. Si obtienes dinero engañando a una persona y construyes un Ashram, o monasterio, para los monjes, también eso es una acción. mixta. Toda acción es una mezcla del bien y el mal. No puede existir en el mundo ni la acción absolutamente buena, ni la acción absolutamente mala. Este universo físico es un plano relativo. Si realizas una acción, producirá algún bien en un sentido y algún mal en otro.

 

 

 

 

Regresar a Revista 15                                                                                                                                                              Pagina Siguiente

 



¿Ya solicitaste Tarjetas Color Gratis de La Gran Invocación?
¡Hazlo ahora!
www.gidgi-argentina.org

 

 

Nedstat Basic - Web site estadísticas gratuito
El contador de la Revista Luz del Alma®