Alimentación apropiada
Dieta y Nutrición
«Estamos siendo constantemente bombardeados con estímulos y esto construye la dieta de nuestro estilo de vida. La comida que comemos, el aire que respiramos, las cosas que vemos, sentimos, oímos y tocamos, constituyen nuestro medio ambiente y éste moldea e influye profundamente en nuestro medio interno. Somos lo que comemos literariamente ya que la mente está formada con las partes más sutiles de nuestra dieta y el cuerpo del resto. Para alcanzar la meta de la vida, para encontrar contentamiento y perfección se requiere de una mente calma y concentrada. Controlar la mente es difícil, ya que ésta, es en realidad controlada por nuestro cuerpo físico. Por ello es recomendado disciplinar y controlar primero el cuerpo físico para que así la mente sea controlada más fácilmente. La dieta juega una parte muy importante en este proceso.» Swami Vishnu-Devananda.
La dieta yóguica adecuada es tradicionalmente la lacto-vegetariana, que consiste en granos, legumbres, frutas, vegetales, nueces, semillas y productos lácteos. Además de ser simple, natural y saludable, esta dieta toma en cuenta el efecto sutil que el alimento tiene sobre la mente y el prana
(energía). Hay muchas razones para seguir una dieta vegetariana, tanto físicas como espirituales, psicológicas, morales y macro-económicas.
Razones físicas para una Dieta Vegetariana
Las ciencias médicas modernas han reconocido que el alto colesterol, ácido úrico y preservativos contenidos en la carne contribuyen al desarrollo de múltiples enfermedades en el hombre. Una dieta principalmente carnívora favorece problemas tales como presión alta, ataques cardíacos, endurecimiento de las arterias, artritis y epilepsia. El exceso de ácido úrico se aloja en las articulaciones contribuyendo a la artritis, mientras que las arterias se obstruyen con el colesterol y otros depósitos de ácidos grasos disminuyen el flujo sanguíneo hacia el cerebro, contribuyendo a la demencia senil y al incremento en la presión sanguínea. Un articulo en la revista The American Medical Journal afirma que «una dieta vegetariana puede prevenir el 90% de nuestras enfermedades tromboembólicas y el 97% de las oclusiones coronarias.» Otras enfermedades asociadas con el consumo de carne son: accidentes vasculares cerebrales, constipación, cáncer, artritis, presión alta, alergias, migraña, dolores de cabeza, úlceras, mal olor corporal, gases intestinales, cálculos en los riñones, hernia de hiato, cálculos biliarios, divertículos, osteoporosis, enfermedades de riñón, asma y triquinosis. Estos riesgos en la salud son consecuencia del comercio de la carne que es manejado como una fábrica, viendo al ganado como objetos vendibles. Mientras tanto los animales son llenados con megadosis de antibióticos para prevenirlos de enfermedades (y no perder ganancias) y son alimentados con alimentos con alto contenido de pesticidas, se administran tranquilizantes para prevenir que el animal se mueva excesivamente y así desarrollar más su peso corporal.
Muchos de los residuos de estas substancias quedan en las células de los animales y consecuentemente entran en el sistema de quien lo come. Algunos médicos se preocupan porque aquellos humanos que comen carne desarrollan una inmunidad a las drogas que contiene la carne y consecuentemente no podrán ser tratados efectivamente con antibióticos si desarrollan una enfermedad severa. Similarmente, aquellos que comen carne absorben las hormonas de miedo y pánico que son segregadas por el animal antes de ser matado.
Los animales que se comen en occidente son todos animales vegetarianos. Ellos comen plantas que han absorbido la energía del sol y los nutrientes de la tierra que produce alimentos que contienen los aminoácidos necesarios para crear proteínas. Los carnívoros por lo tanto toman proteínas de segunda mano, mientras que los vegetarianos directamente comen alimentos (plantas) que crean proteínas y evitan los indeseables elementos de la carne. Puede ser que el conocimiento de que toda la energía se origina del sol sea instintivo y entendemos que cuanto más cerca está nuestro alimento de la fuente, más potente será la energía que contiene. Esto tal vez sea el por qué hasta el más dedicado de los carnívoros occidentales se niega a comer animales carnívoros, como perros o gatos. La proteína animal no es necesaria para una buena salud; hay muchas otras fuentes de proteínas como las legumbres, las nueces y semillas, como también fuentes vegetales de carbohidratos, grasas, fibras, vitaminas y minerales y de todos los nutrientes a los que procuramos acceder con nuestra alimentación.
Razones Espirituales y Psicológicas para una Dieta Vegetariana
El mundo animal, en su mayor parte, es un círculo de matanzas -el más fuerte o el más astuto mata al más débil para sobrevivir, hasta que son devorados por un oponente aún más grandioso. La diferencia con los animales es que nosotros estamos dotados de intelecto y libertad de elección y por lo tanto poseemos la habilidad de dar un paso al costado en este círculo de matanza y dejar de formar parte del mismo para vivir en armonía con otras formas de vida antes que compitiendo con estas.
La ley del karma, que puede ser resumida en que por cada acción hay, una reacción igual y contraria, que es inexorable, implacable e inmutable, nos enseña que el dolor que causas a otro volverá a ti, y la felicidad que irradies también volverá a ti, sumándose a tu propia felicidad.
El cuerpo físico está formado por alimento. Nuestra vida entera puede ser vista como el efecto de la interacción de los alimentos y de la vida, de materia y energía, que son respectivamente el alimento y el éter de la comida. El alimento es convertido en energía y la energía es tomada de los alimentos. El alimento es la puerta hacia una vida más saludable. Nos ayuda a mantenemos libres de problemas corporales para que la mente se pueda concentrar y el espíritu pueda crecer.
[Continúa próxima Revista]
Regresar a Revista 16 Pagina Siguiente
¿Ya solicitaste Tarjetas Color Gratis de La Gran Invocación?
¡Hazlo ahora!
www.gidgi-argentina.org