Autodependencia
Autodependencia significa contestarse las tres preguntas existenciales básicas:
¿Quién soy? ¿adónde voy? y ¿con quién?
Pero contestarlas en ese orden.
Cuidado con tratar de decidir adónde voy según con quién estoy. Cuidado con definir quién soy a partir de quién me acompaña. Porque en ese camino nos vamos a encontrar con la historia de la pareja que está viajando por Europa en uno de esos tours «Ocho países en diez días» y cuando cruzan un puente sobre un río en medio de una hermosa ciudad, ella pregunta:
-¿Qué ciudad es ésta, viejo?
Y él contesta:
-¿Qué día es hoy?
Ella dice: -Martes.
Él cuenta con los dedos y finalmente informa:
-Entonces es Bruselas.
No nos sirve este esquema. No puedo definir mi camino desde ver el tuyo y no debo definirme a mí por el camino que estoy recorriendo. Para autodepender, voy a tener que pensarme a mí como el centro de todas las cosas que me pasan.
Autodependencia es un espacio que tiene que ver, a veces, con cierta ingratitud. Porque la gente autodependiente no es manipulable. Y todo el mundo detesta a aquella gente que no se deja manipular.
Nos encanta pensar que...
«¡Hay cosas que no puedes hacer!»
«¡Hay cosas que no me puedes decir!»
«¡Tú no me puedes decir eso a mí!»
Y digo: ¿Por qué no?
Yo trabajo todo el día en el consultorio. Hay gente que hablando de otro me dice:
«¡No puede ser tan hijo de puta!»
Y yo digo:
¿Por qué no puede? Puede ser así de hijo de puta, más hijo de puta, recontra... ¿Por qué no va a poder serlo? Puede ser todo lo hijo de puta que quiera, ésta es su decisión.
Y será tu compromiso y tu responsabilidad defenderte de este tipo que es una mala persona. Esto es tuyo, no de él.
- «¡No, porque él no puede!»
- Sí puede.
- «Él no debe...»
¿Por qué no debe? ¿A quién le debe? No debe nada. Es tu responsabilidad. No podemos seguir echándole la culpa al otro. No podemos seguir creyéndonos esta cosa que ya ni siquiera es una pauta educativa.
Entonces, lo que digo con la palabra «autodependencia» es: Puedo pedirte ayuda, pero dependo de mí mismo. Dependo de mis partes más adultas para que se hagan cargo del niño que sigo siendo. Dependo de mis partes más crecidas para que se hagan cargo de mis aspectos más inmaduros. Dependo de ocuparme de mí. Dependo de poder ocuparme de ser capaz de depender del adulto que soy sin miedo a que me vaya a abandonar.
Tomado del libro «El Camino de la Autodependencia» de Jorge Bucay
Respiración Alternada (Anuloma Viloma)
Se cierra la fosa nasal derecha con la punta del dedo y se inhala el aire con profundidad por la fosa nasal izquierda; se cierran ambas fosas y se retiene el aire el tiempo que se pueda sin forzar; se exhala el aire por la fosa nasal derecha, cerrando ahora la izquierda.
Se exhala el aire por la fosa opuesta a la que se tomó y se inhala por la que se exhaló.
Con la práctica se debe ir imponiendo la fórmula 1-4-2, es decir, que se cuadriplica el tiempo de la inhalación para la retención y se duplica para la exhalación. Por ejemplo, si se emplea 1 segundo inhalando, deberían emplearse 4 segundos reteniendo y 2 exhalando.
Se realiza este ejercicio a lo largo de unos diez minutos y resulta excelente para regular las energías, sosegar el ánimo, esclarecer la mente y revitalizarse.
Si se desea potenciar su efecto energetizante, se puede acompañar cada fase con una mentalización: al inhalar, mentalizamos que tomamos energía o prana; al retener, que la distribuimos por todo el cuerpo y los centros energéticos, y al exhalar, que nos liberamos de los sobrantes o residuos de energía. Así purificamos mente y cuerpo.
Regresar a Revista 2 Pagina Siguiente